Etiquetas

,


Hace poco, revisando un diario de circulación local, me encontré con un artículo que me alarmó sobremanera. Se titulaba “Quijote: traducida al spanglish ” y afirmaba que un catedrático norteamericano de origen mexicano había emprendido la tarea de traducir al spanglish la obra cumbre de Cervantes. Primero me alarmó el error de redacción (no debe decir “traducida” sino “traducido”, dado que se refiere a El Quijote, no a la obra El Quijote), y luego, mucho más, la osadía de este profesor.


Este mismo señor, Ilán Stavans, decía que su intención era legitimar intelectual y académicamente el spanglish como fenómeno cultural. Además, este profesor de culturas Latinas en la Universidad de Massachussets, afirma que el híbrido ostenta la función de “dar identidad a un pueblo, el de los 41 millones de hispanos en Estados Unidos, que no tienen territorio político”.


Frente a esta situación que me causó, más que asombro, estupor; me planteé unos interrogantes: ¿Qué es el spanglish y por qué apareció? ¿Puede ser realmente legitimado como lengua?


Sin haber investigado en el momento en que leí el artículo que antes comenté, me pareció terrible que existiera un profesor que atentara contra una lengua. Luego de haberme documentado, descubrí que no era uno solo, sino que había más: canales de TV, revistas, cantantes, etc.


Si bien es cierto, el spanglish no corresponde de suyo un contenido del curso de Realidad Lingüística Peruana; sin embargo, es necesario estudiarlo porque es una nueva costumbre lingüística, una moda que nos invade y de la que debemos tomar conciencia como variante, si se puede, de nuestro español peruano.


Yo misma no había tomado en cuenta que esta mezcla de inglés y español se realiza aquí, en Chiclayo, a cada momento. Se despide una amiga de otra y le dice “bye”; un grupo de muchachos están acordando en casa de quién se reunirán y en señal de conformidad dicen “okey” u “okas” (“okis” si es una mujer). En fin, la intromisión del inglés es señal de estar en la onda.


Mi propósito con este ensayo es demostrar que el spanglish no puede ni debe ser legitimado como lengua y, accesorio a ello, describir y explicar qué es y cómo surgió.



NOTAS ACERCA DEL SPANGLISH


1. Definición


El spanglish, ingañol, espanglish o espanglés es el uso de palabras inglesas como parte de una frase en español. Este fenómeno sucede por tres razones: (1) por desconocer el vocablo equivalente en español, (2) por preferir el vocablo inglés o (3) por atender a normas de uso en el contexto.


Algunos estudiosos dicen que el espanglish ha sido apropiado por los hablantes por pura comodidad; la finalidad: acortar las palabras (por ejemplo, parquear en vez de estacionar, viene del inglés park; o wacha por observa, viene del inglés watch); introducir palabras porque no hay traducción en nuestra lengua (por ejemplo, browser, frame, link, cookie, chat, mail, surfear, etc.); o, simplemente, el término inglés era más fácil o más corto (verbigracia, chatroom en lugar de sala de charla).


Este fenómeno lingüístico se puede observar en estados como California, Florida, Nuevo México, Georgia, Texas y las zonas “latinas” de Nueva York; además algunas zonas de México y ciertos países del Caribe (Puerto Rico, por ejemplo). Esto se origina debido a la influencia de películas, televisión o música. Un ejemplo preciso es el caso de Panamá, donde el control estadounidense del Canal de Panamá ha influido en muchos aspectos de la sociedad y es común oír frases como “Pepe, cierra the window que entra mucho cold, please”.


El “Dictionary of American Regional English” recogía en 1972 los primeros ejemplos de esta habla. La mayoría de los autores consideran que fue en realidad en la década de los 60 cuando en los barrios hispanos de Miami, Nueva York y Los Ángeles se produjo la explosión del “mock”, antecedente del spanglish y que, por filtración, luego se fue extendiendo por las demás ciudades.


Un dato interesante es que quien acuña el término por primera vez es el humorista puertorriqueño Salvador Tió en su columna titulada “Teoría del Espanglish” publicada originalmente en el periódico “El Diario de Puerto Rico” (28 de octubre de 1948). En su teoría Tió explica que el espanglish es la españolización del inglés, que es lo frecuente. Años más tarde publica en el periódico “El Mundo” (27 de marzo de 1971), que el inglañol es darle a las palabras españolas el sentido que tienen en inglés.


Xosé Castro Roig (2001), afirma que el espanglish es una interferencia lingüística, “una lengua franca, un proceso de comunicación lógico y comprensible entre personas que acuden a una lengua foránea por desconocer la terminología correcta en el suyo. Hablamos pues de un estructura comunicativa, mayormente léxica, constituida, aunque no siempre, sobre carencias en las que, casi inmediatamente, intuimos cierta marginalidad social”.


Para efectos de esta investigación, afirmaremos junto con Castro Roig que el espanglish es un conjunto de interferencias lingüísticas. Por otro lado, no conforma un idioma, dado que es un híbrido entre español e inglés.


2. Origen


Repaso histórico de la aparición del spanglish

Según Llombart (2003), durante mucho tiempo Estados Unidos se vio, tanto desde fuera como desde dentro, como un país monolingüe de habla inglesa. Esta imagen monolingüe fue cultivada cuidadosamente a través de siglos y tanto es así que este no es un país en el que pensamos como ejemplo de sociedad plurilingüe. Incluso, muchos historiadores habían creído que Estados Unidos era un melting-pot, término utilizado para designar un proceso que conduce diferentes lenguas y culturas a ser asimiladas a la lengua y cultura dominantes.


A pesar de que nadie pueda negar el hecho de que, durante siglos, millones y millones de personas han sido asimilados en la sociedad americana, USA sigue siendo una sociedad plural, porque no se ha conseguido erradicar completamente la naturaleza plurilingüe del país. Esa imagen esterotipada del país del norte como monolingüe ha sido puesta en duda cuando inspirados y adoptando tácticas del movimiento de derechos humanos se ha producido un resurgimiento general de las lenguas minoritarias.


Desde un punto de vista histórico, la lengua española no sólo fue la primera lengua europea hablada en Latinoamérica y en los EEUU sino que además jugó un papel principal en América desde el principio de la colonización y sobre todo a partir de la independencia de estos países. Si la cultura y lengua española fueron impuestas a las civilizaciones amerindias -causando el aborto de estas civilizaciones brillantes- y más tarde también a africanos -bajo la cruel esclavitud-, hoy en día Latinoamérica es una sociedad católica, mestiza, y aunque esté en contacto con numerosas lenguas indígenas, una sociedad de lengua española.


La conquista del Oeste se hizo en detrimento de Latinoamérica y poco a poco todos los territorios colindantes se fueron incorporando a los EEUU. El tratado de Guadalupe (1848) significó el retroceso más grande de Latinoamérica en el cual México perdió la mitad de su territorio, el actual Southwest, es decir, todos los estados fronterizos cuyos nombres españoles nos recuerdan su origen (Nuevo México, Texas, Nevada, etc.).


Sin embargo, a principios del siglo XX empezó la inmigración masiva de hispanohablantes. Huyendo de problemas de sobrepoblación, pobreza, devastación e inestabilidad económica y política, asistiremos a un aumento de la población hispana, sobre todo mexicana, que entra en EEUU en busca de una vida mejor. Todo ello ha llevado a la re-hispanización del Southwest, al igual que la inmigración de Cuba y Puerto Rico ha tenido un efecto similar en Florida y en el Noreste (García y Otheguy, 1988; Zentella, 1988, citado por Llombart, 2003).


EEUU es uno de los países de habla hispana más grandes de América ya que según el último censo de EEUU (2000), los latinos o Hispanics han alcanzado unos 35.5 millones de personas, lo cual representa alrededor del 15% de la población total del país, y si la inmigración sigue a este ritmo se espera que los latinos se conviertan en la minoría étnica más grande de EEUU. Así pues el interminable flujo migratorio -sobre todo hoy en día de otros países de América central y del sur- junto a la alta tasa de natalidad son las principales razones de que la lengua española haya cobrado esta importancia en la sociedad de EEUU.


En cierta medida los distintos grupos de inmigrantes se han asimilado en la sociedad americana, guardando algunos aspectos de su cultura y lengua. Es lo que los antropólogos llaman “transculturización”. Cada grupo ha sido asimilado de diferentes maneras pero este hecho no significa que la naturaleza plural de la sociedad haya desaparecido. Al contrario, han enriquecido el mosaico cultural de EEUU creando una especie de torre de Babel. Así, en la actualidad, ya no se habla de melting-pot, sino de saladbowl o ensaladera.


Si por una parte la inmigración Latinoamericana está haciendo aumentar la presencia del español hablado en Estados Unidos, por otra parte se produce, tal como demuestra Veltman (1991; citado por Llombart, 2003), un cambio progresivo a la lengua mayoritaria en la tercera generación. De este modo existe también un acuerdo más o menos generalizado de que con el paso de las generaciones decrece el uso del español entre los ciudadanos estadounidenses de origen hispanohablante


Algunos latinos de EEUU se caracterizan por ser monolingües, una parte utiliza el español y otra el inglés, pero la gran mayoría se encuentra en un bilingüismo en el que domina una lengua sobre otra. Esta situación de contacto entre el español y el inglés está creando influencias en ambas direcciones y está dando lugar a una fusión cultural innegable: la hispanización de Estados Unidos y la fuerte anglosajonización de los hispanos. Uno de los elementos fundamentales de dicha fusión ha sido la mezcla de los idiomas español e inglés, originando un complejo fenómeno, una lengua híbrida llamada «spanglish».


¿En qué consiste exactamente el spanglish? Los lingüistas indican que se trata de code-switching o de un código cambiante, es decir, una alternancia de ambas lenguas al hablar, con pocas reglas y muchas variaciones de tipo léxico, e incluso morfológico, sintáctico y discursivo (Morales, 1999; Silva-Corvalán, 2000).


Llombart (2003) señala que de la misma manera que en una conversación entre dos personas bilingües, el spanglish se caracteriza por alteraciones de palabras, uso intercalado de frases de ambos idiomas y cambio de oraciones en narraciones largas. El spanglish implica cierto dominio de ambas lenguas y de este modo no sólo es utilizado para compensar deficiencias de competencia lingüística, sino que excluye al hispano que no entiende inglés y al angloparlante que no entiende español, además de poder ser también utilizado simplemente como diversión.


«To wonder why the golondrinas return every year » de la escritora Giannina Braschi es un ejemplo donde encontramos la combinación o yuxtaposición en el discurso de un mismo hablante de oraciones, fragmentos de oraciones o palabras correctas ya sea en español o en inglés donde cada oración está regida por las reglas morfológicas y sintácticas de la lengua correspondiente.


Por otra parte existen calcos del inglés que presentan cambios o se combinan en muchos casos con morfología española o con una sintaxis calcada también del inglés y pronunciada a la española (ej. «vacunar la carpeta» spanglish de to vacuum the carpet, esto es, pasar la aspiradora a la alfombra).


Incorporado en los medios de comunicación (programas de radio y televisión, revistas y periodicos), así como en películas y en la música, y convertido en auténtico movimento literario, el spanglish ha dejado de ser un fenómeno únicamente oral. Basta con echar una ojeada a la actualidad para ver la resonancia del spanglish en todos estos ámbitos. Debido a la atención que se presta a los medios latinos en EEUU, algunos puristas temen la difusión y que se acaben usando los mismos barbarismos del spanglish, por esnobismo e irresponsabilidad, en otros países hispanohablantes.


Origen del spanglish y del ciberespanglish

Como puede inferirse de la información anterior, el spanglish tiene una lógica forma de ser y un origen explicable y comprensible. Su función es claramente comunicadora, pero sólo puede darse cuando existe una carencia de vocabulario en alguna de las dos partes que forman un diálogo, así lo plantea Castro (1996). Cuando existe alguna duda o algo que obstaculice la comprensión, se echa mano de la versión inglesa, idioma que ambos interlocutores comprenden, y la comunicación, por fin, se completa.


Según Alfredo Ochoa, de BBC Mundo, se cree que este nuevo “idioma” lo inventaron los puertorriqueños y dominicanos que emigraron hace mucho tiempo a la ciudad de Nueva York. Sin embargo, su real existencia se debe a la impresionante simbiosis cultural anglo-latina que se remonta a la presencia de la cultura hispana en estados como California y Florida.


Según Castro (1996), se puede destacar la marginalidad del espanglish, pues excluye al hispano que no entiende inglés, y al angloparlante que no entiende español. Se restringe, por tanto, a una reducida comunidad de hablantes. Debemos tener en cuenta que el espanglish de Nueva York poco tiene que ver con el de Los Ángeles. Así que, en realidad, no estamos hablando de una lengua sino de un conjunto de dialectos tan variados como sus comunidades de hablantes.


Pero, ¿y el ciberespanglish? Tal vez se le esté dando demasiada importancia al estudio de este fenómeno. Lo cierto es que es interesante saber que un grupo de unas 300 personas, según Rivas, emplean términos ingleses españolizados para definir ciertas acciones relacionadas con la computación o informática. Pero de “ser interesante” a ser una “teoría del idioma” va un buen trecho.


Como todo fenómeno lingüístico, es muy difícil estudiarlo fuera de su contexto. El inglés, el americano, está penetrando en nuestros hogares por muchos frentes. Nunca se había traducido tanto como ahora. Sólo tenemos que visualizar nuestro hogar hace 15 ó 20 años y compararlo con nuestra situación actual: lavadoras y secadoras con todo tipo de programas, videocasetes, radiocasetes, equipos de música, computadoras, mandos a distancia, antenas parabólicas. Ya no estamos hablando de la ciencia con mayúsculas, sino de la ‘pequeña ciencia’, esa que se nos cuela en nuestros hogares y a la que nos vamos adaptando. El inglés llega a nuestros hogares de la mano de esa ‘ciencia doméstica’.


Sin querer, entramos a buen paso en un nuevo proceso masivo de adopción de neologismos. Vivimos una época, gracias a las comunicaciones, en la que la información original llega muy rápido a nuestros hogares y tenemos poco tiempo para traducirla y dar tiempo a que el usuario hispanohablante se acostumbre antes al término español que al inglés. El usuario del gran público se enfrenta primero con el término en inglés y no es capaz de encontrar el equivalente de esa palabra en español.


3. Espanglish y Ciberespanglish


Según Castro (1996), se puede dividir al espanglish en dos clases: espanglish y ciberespanglish. Dentro del espanglish se encuentran dos variedades más: la formal y la informal. Veamos qué distingue a cada una de estas variedades.


a) El espanglish


Formal


Es el que emplean las personas que ya no tienen una clara percepción de qué es inglés, espanglish o español. Es el espanglish de, por ejemplo, palabras como:


  • buche (bush, es decir, arbusto o mata)
  • vaquear (vacuum cleaning, que significa aspirar)
  • carpeta (carpet, esto es, alfombra)
  • yarda (yard, significa jardín)
  • groserías (groceries, es decir, comestibles, abarrotes, provisiones)

Tiene mayor gravedad cuando afecta a las estructuras sintácticas y lógicas de nuestro idioma:

  • Te llamo para atrás (I’ll call you back)
  • Vuelvo para atrás (I’ll be right back)

Este espanglish es, principalmente, el que usa cierta población hispanohablante de los EE.UU.


Informal


El que usamos todos alguna vez cuando hablamos de computadoras, explicamos algo técnico, o simplemente queremos hacernos entender más rápidamente con nuestro interlocutor, que entiende inglés: disco removible (extraíble), el programa no corre bien (to run), tomé un shuttle desde el hotel, etc.


b) El Ciberespanglish


Invento creado por la “insigne” Yolanda Rivas. Había que nombrarlo ya que si hablamos de espanglish e Internet, Yolanda Rivas y su glosario merecen un puesto especial. Según Castro (1996), Rivas está desvinculada de su cultura originaria, además, ha hecho del contexto de los hispanos angloparlantes en el que se mueve un universo en el que ha basado un estudio de dudosa seriedad sobre terminología técnica e informática en el mundo hispanohablante.


En su glosario, abundan faltas de ortografía e incoherencias entre escritura y pronunciación. Rivas cita, en primer lugar, el término en inglés; en segundo, el término que -según ella- más usamos los hispanohablantes y, en tercero, la traducción al español del término (menos usada o nada usada, según ella).



EVALUANDO ESTE NUEVO “SISTEMA LINGÜÍSTICO”


Espanglish: una salida

Ilán Stavans


El mayor defensor del espanglish ha sido entrevistado por muchos medios de comunicación, uno de los cuales es el Barcelona Review. A este medio señaló: “No sé qué será del SPANGLISH en el futuro, lo que sí sé es que desempeña un papel de notable importancia en el presente” (Marx y Escobar, 2006).


En otra de sus entrevistas (Paternostro, 2006), afirmó que el hecho de que cuando algún hablante inventa palabras y otros las pueden entender, es una señal de que hay oídos que responden a un estímulo similar. Hay palabras como “rufo” (roof) o “marketa” (market) que ya están establecidas. Ahora, si las palabras son nuevas, pero no se necesita preguntar qué significan, según Stavans, se crea un nuevo lenguaje. Para Stavans hay una cultura que está haciendo posible todo este fenómeno. En su opinión, la televisión y la radio en español están posibilitando que se creen espacios donde el spanglish creativo de todos los hablantes pueda encontrarse y hallar algún tipo de término medio.


Por último, gracias a este profesor se creó una cátedra internacional en spanglish. La cátedra de Stavans en el Amherst College se presenta como “un estudio lingüístico y cultural de la población latina de EEUU a través de su lenguaje” (Valenzuela, 2000). El estudio abarca casi 500 años, desde la llegada de los primeros exploradores españoles a Florida hasta el habla utilizada ahora por grupos de rap como Chicano 2 y Cypress Hill, y poetisas puertorriqueñas como Gianina Braschi y Analía Vega. En su cátedra, Stavans compara las modalidades de “spanglish” habladas con grupos hispanos de EE UU, como los “nuyorriqueños” (puertorriqueños de Nueva York), los chicanos (mexicanos del sur) o los cubano-americanos de Florida. Además, establece paralelismos con otras jergas minoritarias de EE UU, como el judío yídish o el ebonics o inglés de los afroamericanos.


Aparte de Ilán Stavans, la difusión del spanglish recae sobre los medios de comunicación. Los programas infantiles en inglés en Estados Unidos están usando cada vez más el español, y por consiguiente el spanglish. Los casos más destacados son “Plaza Sésamo” y “Dora la Exploradora”. En el primero simplemente se enseñan palabras en español. Con Dora, la niña pasa de uno a otro idioma casi de manera desapercibida, ya que algunos personajes del dibujo animado sólo saben hablar español.


El pionero del spanglish en medios de comunicación fue el locutor Ed Gómez. Lo practicó desde mediados de los 80 en sus programas de radio en Alburquerque, Nuevo México, cuando despedía cada emisión diciendo: “Hasta sun” (hasta pronto/ de soon). Consiguió tal éxito que pronto todos los locutores de música y noticias se lanzaron a usar spanglish y lo transformaron en un lenguaje corriente de las más de 300 estaciones de radio hispanas de Estados Unidos.


De allí, esta lengua se extendió a la televisión, con las dos cadenas latinas Telemundo y Univisión, y lentamente se ha ido incorporando a los medios impresos, donde sobresale la revista “Latina” de Nueva York que está integralmente escrita en spanglish. Una prueba de la importancia que ha conseguido esta lengua es que incluso el ejército norteamericano utiliza el spanglish en sus programas de reclutamiento de jóvenes hispanos bajo el lema “Yo soy el Army”. Y en conclusión, el aumento de la población latina y sus medios de comunicación en Estados Unidos le brindan al spanglish un panorama enorme para seguir creciendo.



El español en shock


Odón Betanzos Palacios


En un coloquio celebrado en la primavera de 2001 en el Instituto Cervantes de Nueva York, Odón Betanzos, presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua, calificó el espanglish de «mezcla deforme y alterada» (Llombart, 2003) al denunciar el “torrente de anglicismos que está afectando el español” (Socca, 2006).


Ricardo Otegui


El profesor Ricardo Otegui, quien estudia desde hace más de 20 años el choque entre el español y el inglés, insistió en que el término spanglish (o spanglish) “no es útil” para denominar el conjunto de fenómenos que acompañan el contacto entre ambos idiomas y reconoció la irremediable subordinación del español, al perder el contacto y la referencia al país de origen. Como salida, Otegui sugirió reformar la enseñanza del español en Estados Unidos (Socca, 2006).


Antonio Garrido


El director del Instituto Cervantes en Nueva York, Antonio Garrido, puso las cosas en su lugar en la conferencia de clausura del encuentro de primavera, al señalar que “lo único cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué es exactamente el spanglish” y “seguiremos sin saberlo hasta que alguien nos lo aclare desde un punto de vista científico” (Socca, 2006).


Roberto González-Echeverría


Para Roberto González-Echeverría (2003), el spanglish es, políticamente, una especie de capitulación. Una capitulación implica, nos dice González, marginalización más que liberación. Además, en su opinión, este fenómeno trata al español como si no tuviera una DIGNIDAD Y ESENCIA PROPIAS.


Para González (2003), español y spanglish no pueden siquiera compararse. No es posible hablar de física o metafísica en spanglish, mientras que el español posee un vocabulario más que adecuado en estas disciplinas. Es verdad que, dada la preeminencia del inglés en campos como la tecnología, algunos términos han de ser incorporados al español (es el caso de “beeper”, que ha sido traducido por “bíper”). Pero ¿por qué ceder cuando podemos recurrir a palabras y expresiones españolas perfectamente correctas?


Este profesor cree que sus colegas medievalistas dirán que sin la contaminación del latín por las lenguas locales no existiría el español (ni el francés ni el italiano). Él responde a esta afirmación diciendo que no vivimos en la Edad Media y es una ingenuidad, actualmente, creer que se puede instaurar una nueva lengua funcional y culturalmente rica para los hispanohablantes radicados en los Estados Unidos.


Por último, señala que debemos recordar que somos un grupo especial de inmigrantes. Mientras que la cultura original de otros grupos étnicos en Estados Unidos está lejos en el tiempo o en el espacio, la nuestra se halla muy próxima. La inmigración proveniente de Latinoamérica mantiene nuestra comunidad en un estado de renovación perpetua de sus raíces. Lo último que necesitamos es que cada grupo se forje su propio spanglish, creando una Babel de idiomas híbridos. El español es nuestro vínculo más fuerte, y es vital que lo preservemos.



Camino a una gramática poco ortodoxa


Mientras que el inglés de los medios de comunicación mantiene la integridad y nivel acostumbrados (standard English), los calcos innecesarios con que se contamina el español ¿son muestra de subordinación cultural o nos encontramos ante un idioma nuevo en formación? (Llombart, 2003). Desde mi perspectiva, el spanglish es un conjunto de interferencias lingüísticas que, de ningún modo, conforman un idioma por ser un híbrido entre español e inglés.


A propósito, este híbrido intenta convertirse en idioma legítimo. A continuación, y contra lo que señala Ilán Stavans, la variación infinita de palabras y significados dificulta a este código comunicativo convertirse en una lengua. Luego de hacer un análisis de las pocas palabras y frases del spanglish más radical, pude determinar que es, definitivamente, una interferencia lingüística. Pueden existir dos casos de construcción de frases en el spanglish: las que se construyen con base en la gramática española, y las que se construyen sobre la base inglesa. Valgan algunos ejemplos:


Gramática española


1. Oye papi, me llegó mi grincar ayer y estoy super happy. (grincar-tarjeta verde).


2. Se me laqueó la troca. (laqueó-cerró, troca-camión).


3. Soy un contador con experiencia: pague sus taxes (impuestos) a tiempo, es mandatorio (obligatorio).


4. Mary se ganó la lottery.


5. Voy a vacunear (limpiar) la carpeta (alfombra).


6. Necesitamos una josa (manguera) para rociar la yarda (jardín).


7. Fowardéame ese e-mail.


8. Soy bilingual; no tengo accento.


9. Pepe, cierra the window que entra mucho cold, please.


10. Parquear el carro.


11. Te llamo pa’ tras.


12. Va a correr para presidente.


13. ¿Cómo puedo ayudarlo?


Gramática inglesa


1. I’m sorry I cannot attend next week’s meeting porque tengo una obligación de negocios en Boston, pero espero que I’ll be back for the meeting the week after.


2. Mi padre’s infidelity. Are cuernos genetic?


3. Mi vida en fast forward.


4. When do you need un abogado?


Ahora, la explicación a las frases envasadas en gramática española es simple. La formación de estas oraciones nace de una traducción mal hecha de las palabras y frases que los inmigrantes escuchan de los anglosajones (ejemplos de la columna Gramática española n° 2, 5, 6, 7, 10, 11, 12, 13); o bien, la introducción de palabras del inglés en frases de construcción española (ejemplos de la columna Gramática española n° 1, 3, 4, 8, 9). Para el caso de frases en gramática inglesa, ocurre el mismo tipo de intromisiones lingüísticas. Hay frases en inglés que introducen palabras en español (columna de Gramática inglesa n° 1, 2, 3, 4), y es el único caso en esta lengua.


Con esto quiero demostrar que, así como existen los casos que se señalaron en la tabla, las mezclas y las intromisiones entre ambos idiomas pueden ser infinitas. Si en vez de decir “Are cuernos genetic?” dijera “¿Son los cuernos genetic?”, al parecer, las personas me podrían entender. Por supuesto, el ejemplo es sencillo y cualquier persona con un mínimo de interacción inglés – español podría saberlo. Pero, ¿qué pasaría con frases más complejas o con palabras que el hablante no conoce? Por ese motivo, el spanglish no puede ni debe ser legitimado como idioma. Además de ser una ofensa contra las lenguas legítimamente constituidas, es una especie de jerga que se extiende por todo el mundo, que nos contamina, degrada nuestra habla, y funciona como señal de alienación. Para muchos, mezclar inglés y español es muestra de elegancia y de intelectualidad, o solo una señal de estar a la moda. Por lo menos, eso sucede en países que no son Estados Unidos. En la nación norteamericana, el spanglish es la creación de un medio de comunicación entre hispanohablantes ignorantes que necesitan forjar su propio sistema que les confiera una identidad distinta de los “dueños de la casa”.


___________________________


Referencias bibliográficas


Algunos artículos aparecidos en esta página que han sido considerados en esta investigación son:

  • Conferencias en Nueva York: Defensor del spanglish provoca a lingüistas.
  • Artículo publicado en Clarín y New York Times: Hablar spanglish es degradar el español.
  • Castro, Xosé (2001) A. Sobre el ciberspanglish y otras ciberidioteces.
  • Castro, Xosé (1996) B. El espanglish en la informática.
  • Valenzuela, Javier en “El País” de Madrid: Un cóctel lingüístico que invade Nueva York.
Anuncios