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¿Cómo puedo elaborar un texto argumentativo? ¿Cómo se hace?

Estas preguntas las he escuchado bastante en estos últimos años.

Me he dado cuenta de que se nos dificulta mucho el poder elaborar un texto, más cuando se trata de uno que nos obliga a dar razones probatorias para una opinión o un punto de vista.

Para empezar, me gustaría comentarte que un texto argumentativo se basa en el procedimiento de la argumentación. Éste relaciona la información de determinadas proposiciones (premisas, los argumentos que tienes) para obtener nueva información (conclusión). Un texto tiene forma argumentativa cuando las ideas que lo componen se presentan ordenadamente, estableciendo relaciones lógicas entre ellas. No puede ser nunca una verdad ya comprobada o evidente, pues la finalidad es encontrar y sustentar nueva información basada en argumentos verosímiles que puedan vencer las resistencias del receptor y lograr ser asimiladas por el mismo… recuerda aquí tu intención como escritor del texto: convencer, persuadir, hacer reflexionar o mover a la acción o al cambio.

En términos bien simples, el texto argumentativo es tu mejor herramienta cuando tienes el objetivo de probar que tu juicio o tu opinión están bien fundamentados y tienen una razón de ser.

  • Características
  • Relacionar datos concretos con abstracciones y generalizaciones, es decir, situaciones de tu realidad inmediata y conceptos o teorías que hayas leído en libros o revistas serias.
  • Usar proposiciones verosímiles, libres de falsedad. No decir mentiras, ¿no?
  • Encadenar las razones de manera adecuada (coherencia y cohesión) para que tengan sentido.

  • Componentes básicos de la argumentación

Lo primero que necesitamos es un problema. Debemos centrarnos en una situación que merezca de nuestro razonamiento para poder resolverse. Todo problema es un tema de reflexión y de investigación, lo cual te lleva a ti, como investigador, a plantearte preguntas acerca de sus posibles causas y características, y de cómo puede solucionarse o comprenderse mejor.

Luego de que has ubicado la situación que quieres solucionar, es decir, tu problema, tienes que buscar información sobre él. En esta parte de lo que se trata es de buscar tus argumentos. A partir de ello , de tu conocimiento sobre el tema, lo que te corresponde es dar una serie de respuestas posibles a esas preguntas que nacieron de tu reflexión inicial. Es decir, elabora hipótesis o conjeturas, que permitan una explicación o solución conceptual del problema. Una de estas conjeturas, la que tiene más fuerza para el autor, adquiere el carácter de tesis o juicio personal que se puede demostrar. Ella aparece en el texto expresada en forma más o menos clara, en una proposición principal que se debe validar. Lo recuerdas, ¿verdad?

Una vez que has planteado tu problema y que has generado una posible solución (la tesis de tu texto argumentaivo) lo que sigue es desarrollar los argumentos, demostrar que tu tesis es correcta o válida. Para esto tienes que valerte de estrategias para la argumentación, como la utilización de ejemplos, la cita de datos históricos o estadísticos, las explicaciones, las comparaciones, las citas o referencias (textuales o contextuales), etc. De esta manera, a través de los razonamientos se llega a deducir una que, de alguna forma, constituye un esclarecimiento para el problema o la duda inicial.

Finalmente, ahora que todo lo que investigaste o lo que leíste te sirvió para sustentar tu tesis… ¿qué te parece si concluyes el texto? Pues para ello, no lo olvides, lo que debes hacer es recordarle al lector la razón por la cual afirmaste al inicio que tu tesis era correcta. En esta conclusión, entonces, tienes que corroborar tu tesis por medio de un argumento que la sustente por completo. Puedes hacer un resumen preciso de todas las razones que apoyan tu tesis.

¡Ah!, no te olvides… un texto argumentativo como el que estamos desarrollando, si te fijas, es un ensayo y en los ensayos es vital que se note nuestro estilo personal. Esto quiere decir que en este tipo de texto sí podemos brindar nuestras opiniones (sustentadas con ayuda de estudios y comentarios de expertos), juzgar la información, mostrar nuestra conformidad o desacuerdo con ella, etc. Está de más decirte que tienes que escribir el texto usando tus propios vocablos y parafraseando. Si vas a tomar en cuenta la idea de un autor tienes que decir a quién corresponde esa idea, es decir, citarlo.

Si quieres un buen ejemplo, te recomiendo la lectura de este texto.
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